dijous, 24 d’agost de 2017

Trastornos de Ansiedad y Riesgo de Accidente Cerebrovascular.

Introducción y objetivos
Los trastornos de ansiedad son cuadros muy frecuentes que generan un nivel considerable de discapacidad. Se estima que la prevalencia de estos trastornos en la población general puede alcanzar el 29%. A su vez, el accidente cerebrovascular (ACV) es causa frecuente de muerte y discapacidad en todo el mundo. Debido a que el 76% de los casos de ACV son primeros eventos, la prevención primaria desempeña un papel importante. De acuerdo con la información disponible, los trastornos de ansiedad influyen sobre la incidencia de ACV en forma directa e indirecta; en este último caso, se observa la influencia de los trastornos de ansiedad sobre otros factores y marcadores de riesgo cardiovascular, como la enfermedad coronaria. De todos modos, no se cuenta con información suficiente al respecto. El presente estudio se llevó a cabo con el objetivo de evaluar la información disponible sobre la asociación entre los trastornos de ansiedad y el riesgo de ACV.

Métodos
Los autores realizaron un metaanálisis mediante la selección de estudios en las bases de datos PubMed, Embase, PsycINFO, Scopusy Web of Science, entre otras fuentes. Luego de analizar la calidad de los estudios a incluir, se llevó a cabo el análisis conjunto del riesgo de ACV en pacientes con trastornos de ansiedad. El análisis incluyó la valoración de la heterogeneidad de los estudios y de la importancia de dicha heterogeneidad. También se analizó el sesgo de publicación, la heterogeneidad real y otras irregularidades metodológicas. Los análisis de sensibilidad resultaron en la exclusión de los estudios cuyas características afectarían la obtención de resultados fidedignos.

Resultados
La selección efectuada resultó en la inclusión de 8 estudios poblacionales, de calidad elevada, efectuados en 950 759 pacientes residentes en los EE.UU., Reino Unido, Canadá, Taiwán y los Países Bajos. En la mayoría de los estudios se incluyeron pacientes con diferentes trastornos de ansiedad, en tanto que en otros trabajos solo se evaluaron sujetos con trastorno de ansiedad generalizada o trastorno de pánico. El período de seguimiento varió entre 10 y 22 años. La incidencia de ACV fue de 0.2% al 12.6%. Los porcentajes más elevados se obtuvieron en los estudios con períodos más prolongados de seguimiento. Los resultados obtenidos en uno de los trabajos indicaron una asociación entre la ansiedad y el ACV no fatal. En otro estudio se informó la relación entre la ansiedad y todos los tipos de ACV, con especial énfasis en el ACV isquémico. No obstante, las asociaciones no fueron significativas. Tres estudios indicaron el aumento significativo del riesgo de ACV en pacientes con ansiedad. Además, en un ensayo se halló una asociación de tipo dosis-respuesta entre ambas variables. La heterogeneidad entre los estudios fue baja y no significativa. No se halló un sesgo notorio asociado con la publicación, la metodología y la calidad de los estudios, entre otras variables. Según los resultados de algunos trabajos, el efecto de los síntomas de ansiedad sobre el riesgo de ACV puede detectarse a corto plazo. El papel de los factores de riesgo cardiovascular, en términos de asociación entre la ansiedad y el ACV, se evaluó en un trabajo y los resultados indicaron la relación entre la ansiedad y el ACV aun al tener en cuenta la presión arterial, el nivel de colesterol, la presencia de diabetes mellitus, el índice de masa corporal, el consumo de alcohol y antihipertensivos, la actividad física y el tabaquismo. Finalmente, la presencia de depresión no influyó sobre la asociación entre el ACV y la ansiedad.

Discusión
Los estudios disponibles sobre la asociación entre el riesgo de ACV y los trastornos de ansiedad son escasos, pero de buena calidad. De acuerdo con los datos disponibles, existe relación entre la ansiedad y el ACV. Concretamente, el riesgo de ACV aumenta un 24% entre los pacientes con trastornos de ansiedad. Es posible que el riesgo de ACV aumente durante los 3 primeros años desde el diagnóstico del trastorno de ansiedad y sea aún más elevado entre los pacientes con cuadros de ansiedad grave. Según los investigadores, no hay datos suficientes que permitan explicar la asociación entre los trastornos de ansiedad y el ACV. Es posible que el aumento de la prevalencia de factores de riesgo cardiovascular entre los pacientes con trastornos de ansiedad esté involucrado en el incremento del riesgo de ACV. Sin embargo, el único estudio que evaluó los factores de riesgo cardiovascular no concluyó que estos permitan explicar el aumento del riesgo de ACV; es decir, es posible que exista una asociación biológica entre la ansiedad y el ACV. En este sentido, se destaca la relación entre los trastornos de ansiedad y la afectación del ritmo cardíaco, el aumento de los marcadores de inflamación, la disfunción del eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA) y el incremento del riesgo de aparición de placas carotídeas, entre otros factores. Es sabido que la ansiedad persistente se asocia con la hiperactividad del eje HPA y con la activación continua del sistema nervioso simpático. A su vez, el aumento del nivel de diferentes neuropéptidos puede incrementar la presión arterial y la liberación de citoquinas pro-inflamatorias y pro-coagulantes. Además, el aumento del nivel de cortisol parece disminuir la actividad del eje HPA y favorecer la aparición de dislipidemia. Los resultados obtenidos en la presente revisión coincidieron con lo informado en un estudio anterior que halló una asociación entre el estrés psicosocial y el riesgo elevado de ACV. Es posible que la aplicación de diferentes herramientas para la evaluación de la ansiedad haya afectado los resultados obtenidos en el presente metaanálisis. La aplicación de métodos estadísticos diferentes también podría influir sobre los resultados obtenidos. Además, solo se contó con 8 estudios, lo cual representa otra limitación a tener en cuenta a la hora de analizar los resultados. Según los autores, es necesario contar con estudios adicionales que permitan conocer con mayor profundidad la asociación entre los trastornos de ansiedad y el ACV.

Conclusión
Los trastornos de ansiedad pueden predecir la aparición de enfermedad coronaria y ACV. Esta asociación debe informarse a los pacientes con el fin de destacar la importancia del cuadro clínico. Es posible que el tratamiento de los pacientes con trastornos de ansiedad afecte en forma positiva la incidencia de enfermedad coronaria y ACV.


Resumen extraído de la Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC)

Anxiety Disorders and Risk of Stroke: A Systematic Review and Meta-Analysis. Pérez-Piñar M, Ayerbe L, Ayis S. European Psychiatry 41:102-108 Mar, 2017 

Coincidencias entre Ansiedad, Depresión y el Trastorno Obsesivo Compulsivo

Introducción y objetivos

Las coincidencias entre el trastorno depresivo mayor (TDM), los trastornos de ansiedad y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) pueden analizarse desde la perspectiva de la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). En el DSM-5, los trastornos de ansiedad y el TOC fueron incluidos en capítulos separados, a diferencia de las versiones anteriores, en las cuales ambos cuadros se incluían en la categoría de trastornos de ansiedad. En general, los diagnósticos clínicos se realizan por agrupamiento o fraccionamiento de signos y síntomas, es decir, los diagnósticos se dividen entre los que se reconocen debido a las similitudes entre diferentes cuadros y aquellos obtenidos mediante el análisis de las diferencias entre los cuadros clínicos. Las clasificaciones diagnósticas son preliminares y seguidas por una evaluación más profunda, destinada a comprender la enfermedad en cuestión. En consecuencia, el diagnóstico del TDM, los trastornos de ansiedad o el TOC puede coincidir con los síntomas principales que refiere el paciente, aunque dichos síntomas también pueden observarse en pacientes con cuadros alternativos que podrán requerir el mismo tratamiento. La coincidencia sintomática pude explicarse en términos neurobiológicos.


Fundamentos del agrupamiento

De acuerdo con la información incluida en el DSM-5, las enfermedades mentales tienen características en común que las relacionan, e incluyen factores terapéuticos, neurales, familiares, genéticos, ambientales y relacionados con biomarcadores y vías de procesamiento emocional, entre otros. La consideración de factores numerosos y globales resultó en la agrupación dimensional de los trastornos por internalización y externalización. Las similitudes entre la depresión, la ansiedad y el TOC pueden explicarse mediante el análisis de los mecanismos cerebrales en común, lo cual implica la existencia de genes compartidos y coincidencias terapéuticas. No obstante, también debe considerarse la simple coincidencia sintomática entre diferentes enfermedades, así como la coaparición de síndromes completos en un mismo individuo. Los diferentes trastornos de ansiedad tienen un nivel elevado de comorbilidad entre sí, en tanto que la depresión se observa en comorbilidad con todos los trastornos de ansiedad. Es decir, existe un nivel considerable de comorbilidad entre los trastornos del estado de ánimo y de ansiedad. Según un modelo de procesamiento emocional normal, existe una solución bidimensional de afectividad negativa y positiva. El afecto negativo es una dimensión del malestar subjetivo que predice la coincidencia entre la ansiedad y la depresión. La dimensión del afecto positivo predice que un paciente que refiere sentirse contento también manifestará interés, seguridad y atención. Esta dimensión se asocia en forma negativa con la tristeza en mayor medida que con el miedo. De acuerdo con lo antedicho, la anhedonia puede ser una característica de los trastornos del estado de ánimo, diferente de los trastornos de ansiedad; en cambio, el malestar generalizado y subjetivo es una dimensión compartida entre los trastornos de ansiedad y la depresión. Finalmente, se describió una tercera dimensión afectiva, la tensión somática y la hiperactivación, que es característica de la ansiedad. Muchos rasgos conductuales y trastornos psiquiátricos son heredables. De acuerdo con la información disponible, existe una coincidencia genética entre la depresión mayor y el trastorno de ansiedad generalizada (TAG). La comorbilidad entre los trastornos de ansiedad y la depresión puede vincularse con el neuroticismo, un factor de riesgo que predice la aparición de trastornos de ansiedad, TOC y TDM y es heredable en un 40%. De todos modos, se discute su fiabilidad.


Razones para el fraccionamiento

El análisis estructural de los síntomas permite apreciar que, si bien algunos son más generales, otros se relacionan en forma más específica con trastornos determinados. En este sentido, cada enfermedad posee características únicas que la distinguen frente al resto de los trastornos. Por ejemplo, la activación ansiosa desempeña un papel limitado como elemento sintomático específico en pacientes con trastorno de pánico, trastorno por estrés postraumático (TEPT) o TOC. En el caso del TEPT se observa el antecedente de exposición a un suceso traumático y la presencia de reviviscencias, en tanto que los pacientes con TOC presentan obsesiones y compulsiones. En consecuencia, en la práctica clínica, la evaluación diagnóstica tendrá componentes generales y específicos. De acuerdo con las recomendaciones diagnósticas propuestas por la British Association for Psychopharmacologyen pacientes con síntomas de ansiedad, en principio, debe definirse la presencia de depresión. Si se observa depresión, su tratamiento es prioritario. En cambio, en ausencia de síntomas depresivos, podrá efectuarse el diagnóstico específico de algún trastorno de ansiedad según los síntomas presentes.


Fragmentación de los trastornos

La determinación del fenotipo en pacientes con un mismo perfil genético depende de la edad de exposición a los factores precipitantes, entre otras causas. Esto tiene validez, por ejemplo, en el TDM y el TAG, cuadros que tienen características genéticas en común y cuya aparición depende de los estresores que padezca el individuo. También se sugiere la división de los factores genéticos relacionados con la agorafobia en un extremo y con las fobias específicas en el otro extremo. En este caso, la fobia social se ubica en una instancia intermedia. El resto de las asociaciones entre los trastornos se explican en términos de exposición a factores ambientales compartidos de riesgo. El riesgo de trastornos de ansiedad parece incrementarse con las experiencias familiares y personales del pasado. Dichas experiencias se combinan con factores del entorno que aumentan el riesgo de determinados trastornos de ansiedad. Según el autor, es necesario contar con estudios genéticos adicionales que permitan comprender las bases moleculares de las conductas relacionadas con las emociones.


Genética molecular y neurobiología

El neuroticismo puede ser el comienzo para el estudio de las bases genéticas de los trastornos de ansiedad y la identificación de biomarcadores que permitan comprender los mecanismos involucrados en la aparición de los trastornos. Según lo informado, existe una variación del gen 5-HTTLPR, que codifica para el transportador de serotonina, que se asocia con diferencias individuales relacionadas con el neuroticismo. Concretamente, los individuos que poseen la variante corta o alelos presentan un nivel mayor de neuroticismo y una menor expresión de ARNm correspondiente a dicho gen. También se informó un aumento de las probabilidades de depresión ante la exposición a factores ambientales de riesgo en pacientes con variaciones del gen 5-HTTLPR. La ansiedad se asocia con el aumento del procesamiento de estímulos relacionados con el miedo, lo cual parece relacionarse con el incremento de la sensibilidad y con la afectación de la discriminación. Es decir, se observa un sesgo de atención hacia estímulos generadores de ansiedad. El nivel elevado de neuroticismo se relaciona con el aumento del procesamiento de información emocional negativa. A su vez, la afectividad negativa en pacientes con trastornos de ansiedad se asocia con el incremento de la activación de la amígdala. También es posible que existan alteraciones relacionadas con la función amigdalina en común entre la ansiedad y la depresión, aunque es necesario contar con estudios adicionales al respecto.


Tratamiento farmacológico

Las drogas empleadas para el tratamiento de los pacientes con depresión o ansiedad actúan sobre el procesamiento automático de sesgos negativos más allá de su efecto concreto sobre los síntomas de depresión y ansiedad. Esto resulta en el aumento del sesgo positivo relacionado con la memoria autorreferencial. Es sabido que tanto la ansiedad como la depresión se asocian con el incremento de la actividad de la amígdala. Esta estructura parece ser objetivo de acción farmacológica. De hecho, la paroxetina reduce la respuesta de la amígdala a los estímulos relacionados con el miedo; es decir, el tratamiento de los pacientes con ansiedad y depresión parece asociarse con la corrección de la hiperactividad. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) tienen un espectro amplio de eficacia en pacientes con depresión mayor, trastornos de ansiedad o TOC; no obstante, su empleo puede verse limitado por cuestiones de tolerabilidad. La duloxetina y la venlafaxina, inhibidores de la recaptación de noradrenalina y serotonina, son mejor tolerados que los ISRS y su uso se asoció con eficacia en presencia de depresión y TAG. Además, la venlafaxina fue de utilidad para prevenir las recaídas en pacientes con trastorno de pánico. La agomelatina resultó eficaz para el tratamiento agudo y la prevención de recaídas en pacientes con TAG y es de utilidad en aquellos con depresión mayor. Debido a que no ejerce acciones serotoninérgicas, el riesgo de síntomas de discontinuación y trastornos sexuales es bajo. La fenelzina, un inhibidor de la monoamino oxidasa, también resulta eficaz en pacientes con trastornos de ansiedad y depresión, aunque existen cuestiones de tolerabilidad y seguridad que limitan su uso. Las drogas que actúan sobre el receptor del GABA y facilitan la función del neurotransmisor, como las benzodiazepinas, resultaron eficaces en pacientes con trastorno de pánico, fobia social y TAG. No obstante, provocan efectos adversos como la sedación y la disfunción cognitiva. Además, no existe información que indique su eficacia en pacientes con depresión. La pregabalina bloquea los canales de glutamato dependientes de voltaje y resultó eficaz para el tratamiento agudo y preventivo de los pacientes con TAG y fobia social. Su administración a largo plazo puede generar aumento ponderal, en tanto que la interrupción abrupta del tratamiento se asoció con síntomas de discontinuación.


Conclusión

Los trastornos de ansiedad tienen características genéticas y biológicas en común, relacionadas con el malestar y la afectividad negativa. El tratamiento con ISRS actúa tanto sobre los trastornos de ansiedad como sobre los trastornos depresivos. De hecho, el sistema serotoninérgico y, especialmente, sus conexiones con la amígdala, parece brindar razones para explicar tanto los trastornos como los efectos terapéuticos de las drogas. Cada trastorno tiene características particulares que constituyen objetivos terapéuticos potenciales, cuya comprensión facilitará la creación de estrategias terapéuticas.

Resumen extraido de la Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC)

The Overlap Between Anxiety, Depression, and Obsessive-Compulsive Disorder. Goodwin GM. Dialogues in Clinical Neurosciences 17(3):249-260 Sep, 2015

Comorbilidades en los Trastornos de Ansiedad.

Introducción
Se estima que hasta el 80% de los pacientes con trastornos de ansiedad presentan comorbilidades psiquiátricas, principalmente con otro trastorno de ansiedad, depresión, bipolaridad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (ADHD) y consumo de sustancias. Este tipo de comorbilidad tiene consecuencias negativas sobre la evolución clínica y la respuesta al tratamiento. Las enfermedades médicas y los trastornos por dolor también son frecuentes en pacientes con trastornos de ansiedad. En estos casos se observa un aumento del nivel de discapacidad y disfunción. De acuerdo con lo antedicho, es importante tener en cuenta la presencia de comorbilidades a la hora de efectuar el diagnóstico y planificar el tratamiento.

Trastorno depresivo mayor
El trastorno depresivo mayor (TDM) puede observarse en el 20% al 36% de los pacientes con trastornos de ansiedad. Asimismo, cerca del 60% de los pacientes con TDM presentan comorbilidad con un trastorno de ansiedad o relacionado. La comorbilidad con depresión en pacientes con trastornos de ansiedad se asocia con síntomas más graves, disminución de la probabilidad de remisión, deterioro funcional y aumento del riesgo de suicidio y de otros trastornos de ansiedad comórbidos. El tratamiento con antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o inhibidores de la recaptación de noradrenalina y serotonina (IRNS) es considerado de primera línea para los pacientes con trastorno de ansiedad en comorbilidad con TDM ya que mejora ambos cuadros. También se informó la utilidad de ciertos antipsicóticos atípicos como la quetiapina o la risperidona, así como el agregado de aripiprazol al tratamiento con antidepresivos.

Trastorno bipolar y psicosis
Casi el 14% de los pacientes con trastornos de ansiedad reúnen los criterios para el diagnóstico de trastorno bipolar (TBP) tipo I o II. Asimismo, los trastornos de ansiedad representan el cuadro comórbido más frecuente observado en pacientes con TBP. En cuanto a los pacientes con esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, la comorbilidad con los trastornos de ansiedad tiene una frecuencia del 10% al 15%. Esa comorbilidad se asocia con un aumento del riesgo de depresión y consumo de sustancias, disminuye la calidad de vida y afecta la evolución y el funcionamiento de los pacientes. El tratamiento de los pacientes con trastornos de ansiedad en comorbilidad con el TBP o las psicosis puede llevarse a cabo mediante el empleo de antipsicóticos atípicos. En cambio, el tratamiento antidepresivo a largo plazo puede desestabilizar a los pacientes bipolares. Por ejemplo, se informó la utilidad del aripiprazol. También se hallaron beneficios ante el empleo de anticonvulsivantes como el valproato y el gabapentin.

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad
La comorbilidad entre el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y los trastornos de ansiedad es frecuente en adultos. Según lo informado, los pacientes con trastornos de ansiedad tienen una probabilidad de ADHD 4 veces mayor en comparación con la población general. El cuadro más observado es el trastorno de ansiedad social (TAS), seguido por la fobia específica, el trastorno por estrés postraumático (TEPT), el trastorno de pánico y el trastorno de ansiedad generalizada (TAG). A la hora de tratar a estos pacientes es importante distinguir el ADHD con características ansiosas del ADHD en comorbilidad con un trastorno de ansiedad. El tratamiento puede ser complicado ya que no se cuenta con información suficiente al respecto. Es fundamental evaluar los síntomas más perjudiciales con el fin de planificar una estrategia terapéutica. Según los datos existentes, la atomoxetina y las sales de anfetamina pueden resultar beneficiosas en algunos casos.

Comorbilidades médicas
Las comorbilidades médicas son frecuentes en pacientes con trastornos de ansiedad y deben tenerse en cuenta a la hora de prescribir drogas ansiolíticas. Los cuadros más frecuentes incluyen la enfermedad cardiovascular, los cuadros gastrointestinales, las enfermedades respiratorias, las migrañas y la lumbalgia, entre otros. Esta comorbilidad es más frecuente en pacientes con TAG, trastorno de pánico y TEPT. A la hora de planificar un tratamiento se recomienda administrar drogas que actúen sobre ambos trastornos. Por ejemplo, los ISRS son eficaces en pacientes con migraña y pueden ser útiles en presencia de dolor neuropático. Finalmente, ciertas drogas pueden ser contraproducentes en pacientes con diabetes o dislipidemias, especialmente los antipsicóticos atípicos y algunos antidepresivos como la amitriptilina, la mirtazapina y la paroxetina.

Resumen extraido de la Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC)
Canadian Clinical Practice Guidelines for the Management of Anxiety, Posttraumatic Stress and Obsessive-Compulsive Disorders. Katzman MA, Bleau P, Van Ameringen M. BMC Psychiatry 14(S1):45-47 Jul, 2014

dimarts, 8 d’agost de 2017

Psicoteràpia a distància i domiciliària




Portem a terme una intervenció psicològica integral, totalment personalitzada, individualitzada i ecològica (adaptem les sessions i els tractaments a uns nous escenaris d’actuació, per bé que el treball psicoterapèutic és el mateix, ja que en amb dos cassos treballem cara a cara i de tu a tu.).

L’atenció a distància (per Skype) i domiciliària que oferim és per totes aquelles persones que necessiten d'un recolzament psicològic, d'orientació  i d'assessorament, per a millorar o desenvolupar un aspecte determinat que està influint de forma negativa en la seva vida diària. 
És especialment pràctic per les persones que es troben privades de la possibilitat d'acudir personalment a la consulta o amb la impossibilitat temporal o permanent de moure’s fora del seu propi domicili, ja sigui per causes associades a trastorns físics i orgànics de diferent índole, com també per causes personals o familiars que impliquen dificultats de trasllat i mobilització.

dimarts, 30 de maig de 2017

POSICIONAMIENTO DE LA SEPCyS ANTE LA PROPUESTA DE ITINERARIO GRADO – MPGS- PIR


Desde el año 2012, el debate sobre el itinerario Grado – Máster PGS – PIR ha producido un volumen importante de literatura: artículos en revistas científicas, revistas profesionales, y pronunciamientos de diferentes instituciones y asociaciones científicas y profesionales. Cinco años después, podemos afirmar que poca claridad se ha alcanzado en el proceso. Los argumentos a favor y en contra del itinerario se acumulan, sin que se alcance un consenso claro, y sin que aparezcan argumentos definitivos o irrevocables por su capacidad de persuasión de unos y otros. Ejemplos de esto serían el recurso a la comparación con las disciplinas que dan acceso a procesos formativos desde el grado (Biología, Químicas, Física) y su contraposición con el acceso desde el grado más máster de Medicina que han hecho, respectivamente, detractores y promotores del itinerario, la comparación con Europa, donde con tranquilidad cualquiera puede elegir cuatro o cinco países que avalen una tesis sobre el itinerario y otros tantos que avalen la contraria, o el número de estudiantes, que según a quién se pregunte son demasiados o demasiado pocos. 

Como estudiosos de la psicología, y quizá más aún en tanto en cuanto psicología clínica, todos deberíamos ser conscientes de que la función de un argumento es en muchos casos más importante que su valor de verdad o su consistencia lógica. Numerosos autores (Damasio, Lowenstein, Pfister) han puesto de manifiesto el papel de las emociones en la toma de decisiones, y el efecto de las expectativas sobre las mismas. Sin embargo, los psicólogos parecemos estar fallando a la hora de orientarnos a los elementos emocionales que subyacen a nuestros propios posicionamientos, y como en el proverbio miramos el dedo cuando se señala la luna, persistiendo en una lucha dialéctica que convence poco y desgasta demasiado la imagen de la profesión. 

La incómoda realidad es que muchos de los actores en el proceso defienden unas y otras posiciones, en buena medida, por miedo, por inseguridad por el propio nicho de trabajo (presente o futuro), y por una noción de injusticia en la manera en la que unos y otros se sienten tratados, que llega a los niveles de agravio, sino de insulto. Es complicado pensar que una solución satisfactoria pueda llegar sin abordar estos aspectos. Es aún más complicado pensar que una solución viable pueda llegar a satisfacer plenamente a todo el mundo. Pensar que una solución pueda pasar por la subordinación sin más de una posición a la otra, y que ello habría de ser bueno para la profesión, es directamente impensable. 

Así, por ejemplo: 

diumenge, 25 de setembre de 2016

Recomendaciones preventivas y manejo del comportamiento suicida en España

El suicidio es un problema importante de salud pública que constituye una de las principales causas de años de vida perdidos por enfermedad y la tercera causa de mortalidad en adultos jóvenes. En este trabajo se resume la revisión de la evidencia disponible sobre la magnitud e impacto epidemiológico de la conducta suicida, los factores de riesgo y factores protectores, los instrumentos de evaluación del riesgo de conducta suicida, los protocolos preventivos existentes a nivel internacional y local, las intervenciones preventivo-educativas a nivel de los profesionales de la salud, y las posibles intervenciones sobre poblaciones de riesgo.De esta revisión un amplio grupo de psiquiatras expertos sintetizó y consensuó un conjunto de recomendaciones sobre el impacto, la prevención y el manejo de la conducta suicida.
Las recomendaciones sobre la prevención y el manejo del comportamiento suicida fueron resumidas en las diez conclusiones que se presentan en este trabajo.

Llegeix l'article sencer  Rev Psiquiatr Salud Ment (Barc.). 2012;5(1):8---23

divendres, 9 de setembre de 2016

Afrontant l'estrès post-vacacional



L’anomenat estrès post-vacacional no és més que un procés de readaptació fisiològica, emocional i d’hàbits de conducta que permet a les persones afrontar novament les obligacions i responsabilitats (socials, professionals i familiars) que suposa un retorn a la rutina del nostre dia a dia habitual, després d'un espai de temps més relaxat i de cert "descontrol".

Aquesta denominació no és un terme científic, sinó que ha anat sorgint de l'àmbit més popular, especialment utilitzat per la premsa i els mitjans de comunicació a finals d'agost i primers de setembre. Bona prova d'aquesta afirmació és la varietat de noms amb que s’anomena el nostre funcionament psicosocial en aquesta època de l'any: Síndrome post-vacacional, Depressió post-vacacional, Estrès post-vacacional,... Aquests tipus de nominacions no són més que un clar reflex de la moderna societat d’avui dia, que ve determinada per l’estil de vida que s’està imposant i marcada per un sistema classificatori capaç d’encotillar-ho gairebé tot, ...fins i tot a les persones.

L'estrès no deixa de ser un procés normal en els éssers vius, persones incloses, ja que hem d'adaptar-nos a les demandes ambientals (família, feina, escoles, economia, relacions socials, ...) de cada moment. És per això que, sortosament, ens trobem amb molta gent que tolera acceptablement el retorn a la rutina de la vida activa, assumint que aquest procés no és més que una situació transitòria i del tot natural.

Si bé també és cert que hi ha un percentatge de persones que, per diferents raons, els costa més de rendir en aquest retorn a la feina, poden estar menys motivats del que seria habitual en ells/es, o que fins i tot l’interès i la concentració que mostren en les respectives activitats pot haver disminuït, provocant-los un estat d’ànim més baix i l’aparició més ràpida del cansament, físic i/o mental. Aquestes persones pateixen un malestar prou important com per que els repercuteixi negativament en la qualitat de la seva vida diària.

El benestar suposa per a les persones una capacitat de conscienciació i d’afrontament de les tensions normals del dia a dia, podent treballar de forma productiva i fructífera, contribuint positivament a la pròpia comunitat (OMS). Aquesta capacitat d’adaptació positiva, que tenim la majoria de les persones, ens permet posar en marxa un seguit de mecanismes cognitius i conductuals que ens ajuden a fer front a la demanda o situació estressant inicial, que en el cas que ens ocupa seria el retorn a la vida activa, després d’un període de repòs.

El problema sorgeix quan la intensitat de la demanda social i ambiental es fa molt gran o es manté constant en un espai relativament llarg de temps sense que en cap moment li sapiguem donar una resposta adequada o siguem capaços de poder posar en marxa els mecanismes adequats de resolució. Això fa que els recursos propis i les reaccions adaptatives naturals comencin a esgotar-se i es vagi notant aquella típica sensació de cansament cognitiu i conductual generalitzat en molts dels àmbits del nostre dia a dia. És aleshores quan podem considerar aquest estrès perllongat com un fracàs adaptatiu davant d’una determinada situació, la qual cosa acaba provocant un excés d’activació orgànica i una gran ressonància emocional, que es tradueix en reaccions diverses en cada un de nosaltres i provoca l’aparició de símptomes molestos:


     1.- Físics i de la conducta:
Alteracions en el ritme de la respiració
Variacions de la temperatura corporal
Increment de les pulsacions i ritme cardíac
Insomni, mal de cap, dolor muscular, mal d’estómac
Dificultat en la concentració, aïllament, disminució del rendiment
...
     2.- Cognitius i emocionals:
Acceleració del pensament, tristesa, irritabilitat
Angoixa, malestar emocional, apatia
...

A nivell estadístic s'ha comprovat que les dones solen patir aquests símptomes en major intensitat i quantitat que els homes. Molt probablement aquests s’hagin vist incrementats pels canvis sòcio-econòmics que estem vivint en els darrers anys, on les dones han assumit uns rols que els comporta una major càrrega global i una exigència personal, per a elles: Família (casa, fills, escola,...), parella, àmbit professional, entorn social,...

És important aclarir que, tot i que aquests símptomes són significatius per determinades persones, difícilment ens trobem davant del que clínicament es coneix com un trastorn o malaltia en l’àmbit de la salut, doncs per poder establir i diagnosticar un Trastorn adaptatiu post-vacacional, d’acord als paràmetres internacionalment establerts i reconeguts, s’haurien de desenvolupar símptomes emocionals o de comportament, clínicament significatius, durant els tres mesos posteriors al retorn de les vacances (APA), el qual seria indicatiu d’un posterior Trastorn depressiu o d’ansietat.

Com podem evitar-ho? És tant senzill com gestionant-ho.
És del tot impensable que les persones podem viure el nostre dia a dia sense cap mena d’estrès, però també és important saber-hi fer front i gestionar aquests estressors de forma serena i fer ús dels recursos que tots tenim al nostre abast. La manera més senzilla i pràctica d’evitar allargar aquests símptomes en el temps és sent realistes i positius en el nostre tarannà diari, en definitiva fent ús del sentit comú:



·         Descansant i dormint les hores necessàries
·         Gestionant el nostre dia a dia
·         Fent activitat física
·         Llegir algun llibre
·         Organitzant les tasques per prioritats, i aprendre a dosificar les urgències
·         Gaudint de la nostra vida social i familiar
·         Deixar de pensar exclusivament en els problemes
·         Corregint conductes negatives pròpies o de les persones del nostre entorn
·         Aprendre, novament, a utilitzar el mot “NO”
·         Mantenir una adequada alimentació
·         Ocupant-nos en comptes de preocupar-nos



En el cas que aquesta incapacitat d’afrontament i adaptació de les situacions estressants es vagi perpetuant i encapsulant en el temps, és del tot necessari demanar l’ajut professional d’un psicòleg, el qual us acompanyarà en un procés de cerca de noves eines alternatives que us permetran adquirir nous aprenentatges i resoldre aquestes disfuncions desadaptatives, ja siguin de caire cognitiu (com seria la modificació de determinats patrons de pensament) o de l’estat d’ànim (reduint o eliminant emocions de caire disfuncional).


ARTURO ARGELAGUER MARTÍNEZ


diumenge, 4 de setembre de 2016

El Trastorn dissocial i la seva relació amb el TDAH

Els Trastorns de la conducta en l’adolescència són una de les situacions més preocupants per a pares, professors i professionals de la salut mental infantojuvenil. Aquests nois / es presenten quadres conductuals que necessiten suport mèdic i suport psicopedagògic i / o psicoterapèutic. El trastorn disocial es troba segons l’APA (Associació Americana de Psiquiatria) entre els trastorns de conducta més freqüents en població adolescent.
Característiques que presenta el Trastorn disocial
Segons el manual de diagnòstic DSM-IV, el Trastorn disocial està considerat com un trastorn greu de conducta. Es caracteritza per un patró de comportament persistent i repetitiu en el qual es violen els drets bàsics dels altres o importants normes socials adequades a l’edat del subjecte. Comportaments qualitatius i quantitatius que van molt més enllà de la simple “maldat infantil” o la “rebel · lia adolescent”. En general, implica la participació conscient per part de l’individu en actes que involucren un conflicte amb la normativa social o amb els codis de convivència implícits en les relacions en societat.
Aquestes manifestacions solen anar unides a una sèrie de situacions familiars, socials, escolars que influeixen tant en el seu origen com en el seu manteniment.
Els comportaments que es manifesten en el Trastorn Disocial, poden ser:
Agressions a altres persones (intimidar, fanfarronejar, ser cruel amb altres persones, iniciar baralles, ocasionar dany físic, forçar a una activitat sexual, etc.), O animals.
Danyar la propietat d’altres (incendis, destrucció deliberada …).
Fraudulència o robatori (violentar la llar, la casa o l’automòbil d’una altra persona, mentir per obtenir favors, estafar, etc.)
Violacions greus de normes (transgredir normes paternes, romanent fora de casa de nit? Iniciant aquest comportament abans dels 13 anys d’edat?, Escapar-se de casa durant la nit, fer campana a l’escola, etc.)
A més de la presència d’aquests símptomes, el trastorn disocial provoca un deteriorament clínicament significatiu de l’activitat social, acadèmica o laboral.
El trastorn disocial tant sols es pot diagnosticar fins als 18 anys, si l’individu té 18 anys o més, estaríem parlant d’un trastorn antisocial de la personalitat
És important atendre l’edat d’inici del trastorn, si apareix en la infància o en l’adolescència. Com més aviat es produeix la presència de símptomes, més sever és el trastorn, però pels adolescents tendeixen a cometre conductes i comportaments de major risc i per tant la gravetat i el risc en els afectats és més gran, de manera que la supervisió i el control sobre ells ha de ser molt més gran.
Relació entre TDAH i Trastorn dissocial
Una gran quantitat de les conductes que apareixen en l’etapa de l’adolescència en els afectats amb TDAH (Trastorn per Dèficit d’Atenció i hiperactivitat) no difereixen en excés de les que molts adolescents mantenen en el camí cap a una recerca de la seva identitat, per a la qual, l’oposició a les normes socials, constitueix una prova dels límits de l’individu en la construcció i reafirmació de la seva personalitat.
En els adolescents amb TDAH, el propi trastorn impulsa, en ocasions, l’aparició de conductes problema a causa de la presència i la intensitat de símptomes com la impulsivitat, el dèficit d’atenció, el dèficit en el control inhibitori o falta de reflexibilitat sobre la pròpia conducta, catalitzadors tots ells de comportaments problemàtics en situacions de risc.
Quan els adolescents amb TDAH presenten més associat un quadre o un diagnòstic de trastorn disocial, la probabilitat de presentar a més altres problemes de conducta, accidents de trànsit, problemes afectius, rebuig social i problemes acadèmics com absentisme escolar o molt baix rendiment acadèmic, s’incrementen exponencialment augmentant els riscos i limitant l’efectivitat de les intervencions.
En aquests casos la situació s’agreuja a causa de l’existència prèvia en aquests joves d’una personalitat disocial o un trastorn disocial de base. La comorbiditat d’ambdós trastorns suposa per tant, la manifestació d’accions més greus com conductes agressives o delictives, les quals suposen un deteriorament i un perjudici greu i significatiu per a ells mateixos i el seu entorn, i fins i tot aparèixer problemes amb la justícia.
Les intervencions amb aquests nens / ao adolescents, especialment aquells on hi ha la presència d’un trastorn disocial associat, requereixen de més supervisió i control. Els eixos terapèutics principals per a aquests casos han de ser dissenyats en base a les següents estratègies terapèutiques:
1) La prevenció de conductes de risc i comportaments problemàtics i el treball sobre l’autocontrol.
2) Treballar l’autoregulació emocional per desenvolupar formes òptimes d’expressar els sentiments negatius, convertir-los en sentiments positius i en accions útils i entrenar per modificar estats d’ansietat, frustració i ràbia en estats de relaxació i autocontrol.
3) Atendre els aspectes subjacents del problema (entorn familiar, dificultats personals, problemes afectius, entorn escolar, problemes psicològics, etc.)
4) Establir límits i normes d’actuació
En el cas de detectar a les llars oa les escoles, que el nostre fill/a o alumnes amb TDAH comencen a manifestar conductes disruptives que comencen a suposar un greu deteriorament de les normes i les relacions socials, és fonamental acudir al més aviat possible a un especialista, qui pugui valorar l’existència de trets de caràcter altament disruptius o personalitat disocial.
Bibliografia
Guía de Práctica Clínica  sobre el Trastorno  por Déficit de Atención  con Hiperactividad (TDAH) en Niños  y Adolescentes. Guías de práctica clínica en el SNS ministerio de sanidad, política social e igualdad. España
Medineplus. Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. Instituto Nacionales de la Salud (NIH) Traducción por DrTango, Inc.
Caballo, M.V., y Simón, L.M.A. (COORDS.) (2005): Manual de Psicología Clínica Infantil y del Adolescente. Trastornos generales. Madrid. Pirámide
Valle García Novales., M (2012). Los trastornos graves de conducta. Estrategias para un abordaje eficaz desde la orientación educativa.
Manual de atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo derivadas de trastornos graves de conducta. Consejería de Educación, Junta de Andalucía. Dirección General de Participación e Innovación Educativa.

El TDAH i el risc en la conducció

Els conductors amb trastorn per dèficit d’atenció / hiperactivitat (TDAH) tenen gairebé un 50% més de risc de patir un accident greu de trànsit, probabilitat que podria reduir seguint un tractament farmacològic. Els principals símptomes del TDAH inclouen problemes amb l’atenció sostinguda i la impulsivitat, el que pot tenir un efecte advers sobre una conducció segura.
Els investigadors es van basar en una mostra de 17.408 pacients suecs amb TDAH de 18 a 46 anys.Utilitzant bases de dades comprovar si els pacients havien patit un accident de trànsit entre 2006 i 2009, i si en aquest moment seguien tractament farmacològic per al trastorn. En general, tenir TDAH augmentar el risc d’accident de trànsit en un 47% en els homes i en un 45% en dones.
El compliment d’un tractament farmacològic per al TDAH va reduir el risc d’un home de tenir un accident de trànsit en un 58%, en comparació amb els homes no tractats. No obstant això, en les dones no es va apreciar un benefici farmacològic significatiu en la prevenció d’accidents.

La bretxa de gènere: Nenes i dones amb TDAH

Les nenes, quan són diagnosticades en TDA/H, ho estan sent molt més tard que els nens. La proporció aproximada de diagnòstics en TDAH entre nenes i nens és de 1 a 3. Això no vol dir que hi hagi menys nenes que pateixin el TDAH, sinó que hi ha més nenes sense diagnosticar.
Quan no es diagnostica, el TDAH comporta un elevat peatge en la salut emocional d’una dona i en el seu benestar general, agreujant-se el dany psicològic i la poca confiança en si mateixa.
TDAH hiperactiu i/o impulsiu
Les diferències de gènere en els símptomes del TDAH són evidents. Les nenes presenten hiperactivitat diferenciada, i això fa que moltes vegades es passi per alt la seva problemàtica. Per exemple, en una aula escolar un nen podria respondre al perfil d’impulsivitat i/o hiperactivitat bellugant sobtadament , i/o de forma repetida, els peus; mentre que una nena pot demostrar hiperactivitat parlant sense parar. Una noia que parli tot el temps,  sovint és vista pels mestres com a parladora, no com a conseqüència d’alguna problemàtica, i per tant és menys probable que es recomani per a una avaluació de TDAH.
 TDA/H inatent
Una altra de les raons per què les nenes amb TDAH estan “per sota del radar” és que és més probable que aquestes pateixin de manca d’atenció  (TDA). Els símptomes d’aquest subtipus ( poca atenció als detalls, limitada capacitat d’atenció, falta de memòria, facilitat per la distracció…) tendeixen a ser menys perjudicials i obvi que els de TDAH hiperactius. Dit d’una altre manera, ens fixem abans amb un nen (hiperactiu?) que colpeja repetidament el seu escriptori que amb aquella noia (falta d’atenció?) que gira i cargola el seu cabell mentre mira per la finestra.
Mecanismes de supervivència
Algunes noies compensen el seu TDAH mitjançant el desenvolupament d’estratègies que emmascaren els símptomes. Per assegurar-se una bona nota, una nena pot arribar a ser una perfeccionista i passar hores prenent notes meticuloses de cada capítol que està treballant a l’escola, o convertir-se en obsessiva-compulsiva, i comprovar repetidament la seva motxilla per assegurar-se que ho té tot.
 Lluites Socials
Les diferències de gènere amb TDAH també poden afectar la vida social d’una noia. La investigació mostra que les nenes amb TDAH poden ser rebutjats amb més freqüència pels seus companys que els nens. En comparació amb els homes, les amistats de les nenes requereixen una major sofisticació i un major manteniment en el temps. Per exemple, dos nens poden reunir al pati i començar a cavar un forat amb les seves pales, fent-se amics a l’instant. L’amistat entre les nenes requereix de més complexitat en les senyals socials i d’unió, cosa en la que les nenes amb TDAH poden presentar més dificultat.
 El preu del TDAH en les nenes
L’autoestima de les nenes amb TDAH també sembla estar més afectada que la dels nens amb TDAH. No és d’estranyar, doncs, que aquest condicionant pot comportar un peatge excessiu en la salut emocional d’una dona i el seu benestar general. Les nenes amb TDAH tendeixen a tenir més trastorns de l’estat d’ànim, depressió, ansietat i problemes d’autoestima que les nenes sense TDAH. Les nenes amb TDAH tenen un major risc de problemes socials i personals: baix rendiment acadèmic, abús de drogues i alcohol,… i fins i tot intents de suïcidi.
Percepcions públiques de nois i noies
Les nenes amb el tipus hiperactiu del TDAH podrien diagnosticar-se abans, però sovint acaben sent més estigmatitzats que els nens amb el mateix diagnòstic: Als nens, als patis de les escoles no se’ls te tant en compte la impulsivitat i la distracció, ja que “forma part” del comportament infanto-juvenil, els nens tenen més probabilitats de passar desapercebuts per altres nens i mestres, sobretot si els seus símptomes no són greus, als nens hiperactius és fàcil que podem titllar-los com a “són nens”, mentre que les nenes hiperactives, massa sovint, queden condemnades a l’ostracisme.
 Les expectatives d’esposes i mares
Tradicionalment, a les dones se les ha ensenyat a ser “complaents”, i sovint podem creure que expressen demandes poc realistes sobre si mateixes, especialment quan tracten de mantenir un equilibri familiar  amb una carrera professional. Quan les dones amb TDAH es casen i tenen fills, molts sovint se senten avergonyides, ja que la societat espera d’elles tremendes gestes de memòria i d’organització personal, social i laboral, cosa la qual els costa molt i molt d’assolir.  Sense un tractament o ajuts adequats, moltes dones se senten ineptes, cosa la qual acaba afectant la seva autoestima i repercutint en un malestar psicològic que els provoca viure en un permanent malestar social, personal i familiar.
 Cercar i obtenir ajuda
Si vostè creu que la seva filla pot tenir TDAH, no esperi que el mestre li comuniqui la seva preocupació abans de demanar l’avaluació d’un professional de la salut. Els professors solen buscar hiperactivitat, desorganització o l’oblit com els signes de TDAH, abans de recomanar una avaluació, però massa sovint la manera com el TDAH s’expressa en les nenes (parlar en excés, falta d’autoestima, perfeccionisme, assumpció de riscos preocupants, excessivament impertinent,…) és poques vegades llegit com a tal.
 Diagnòstic en adults – Alleugeriment
Qualsevol dona que sospiti que té TDAH ha de preguntar-se a si mateixa sobre aquesta possibilitat i consultar un professional de la salut mental especialitzat en aquest camp. El TDAH presenta un elevat component hereditari, i moltes dones busquen ajuda a l’edat adulta arrel de tenir un nen que ha estat diagnosticat de TDA/H. Per la majoria d’aquestes dones que han estat diagnosticades en una edat avançada de la vida, ha estat un gran alleujament tenir per fi una explicació del per què són com són.
 Tractament Diferent
El TDAH no només presenta diferents símptomes en nens i nenes, sinó que sovint requereix d’una estratègia de tractament diferent. Ambdós sexes es beneficien dels medicaments estimulants, però les nenes també poden necessitar tractament per l’ansietat. Algunes noies no poden tolerar els estimulants sense suport farmacèutica addicional.